viernes, 31 de julio de 2009

Yuyos ENGORDE EN SUELO

Yuyos
A finales de invierno aprovecho para plantar en suelo aquellos arboles que veo que tienen que dar un estirón o que vienen de acodo o esqueje. También se sacan los que se van a pasar a maceta o los que deben continuar en tierra después de arreglarles raices y ramas. Algunos ejemplos:

Esta glicinia sacada de acodo veo que necesita más vigor y ramificación. La sacamos tal cual de la maceta.


Y sin tocar el cepellón (tenía raíces muy frágiles), al suelo. Que engorde al menos un par de años con bien de sol y fertilizante.



Esta higuera estaba en una maceta muy abandonada y como tenía sitio en el suelo pues allá va. Se ve perfectamente la parte del acodo que la unía al arbol.


Se le quita el tocón, para que el cepellón quede desarrollado en anchura, un poco de pasta selladora ……



……. unas hormonas de enraizamiento para ayudar y otros dos añitos al suelo.



Esta es una higuera enraizada en roca con la que llevo peleandome varios años. La he sacado de la tierra para acortar raíces, ver cómo estas van envolviendo la roca y con la misma volver a meterla en suelo.



Roble plantado en suelo con una plancha que hace tope para que las raíces no profundicen.



Lo sacamos, quitamos la tierra …….


…… y otra vez al suelo.



Acodo de arce sacado este verano. http://alfredobc.blogspot.com/2007_09_01_archive.html




Y el mes pasado lo transplanto tal cual al suelo. Allí estará varios años. La verdad es que el poder plantar en suelo facilita la consecución de prebonsai en menos años que si lo hiciéramos en macetas.

jueves, 30 de julio de 2009

Plantas Jardín oriental

Plantas Los japoneses consideran que el mundo es tal y como la imaginación lo crea. No se distingue de uno mismo, de los sueños y la locura. El universo está en constante cambio, en continuo proceso de creación y destrucción, de vida y muerte. Nada es estático, nada permanece y así como las nubes cambian de forma y las estrellas el firmamento, así se mueven las montañas y los valles, aunque demasiado despacio para que lo aprecie el ojo humano. Según una tradición milenaria, dos grandes fuerzas opuestas se revelan en este proceso constante, el yin y el yang , representantes de cada polo sexual. Cada elemento del paisaje pertenece a una y tiene, por tanto, un atributo sexual. El paisaje ideal es el producto del equilibrio de ambas Unas complejísimas premisas filosóficas son la base del increible y sutil arte de la jardinería en Japón. Esta tradición se plasma en el sakuteiki, uno de los primeros manuales sobre jardinería escrito por Tachibana Toshituna (1028-1094). Se basa en el Feng Shui, arte universal de equilibrar y armonizar el flujo de energías naturales en el entorno para crear efectos beneficiosos en la vida de quien lo practica. De esta forma, si se disponían los objetos de una manera que no fuera la correcta, era un símbolo de mal presagio. El sintoísmo, por su parte, difundía la creencia de que el mundo está repleto de espíritus, y que estos habitan en las rocas, el agua o las plantas de tal forma que, para no desatar su cólera, se había de extremar el cuidado y las atenciones a estos elementos. Elementos naturales Estos jardines, despojados de toda suntuosidad, seducen por la sabia combinación de piedras, arbustos y arena, reflejando la sensibilidad de los japoneses y su amor a la naturaleza. El surco de agua que simula el recorrido de un río es altamente apreciado porque trae al jardín el sentimiento del valle, mientras que las rocas enterradas hasta más de la mitad de su volumen permiten lograr una mayor naturalidad de las montañas. Así, los jardines japoneses cumplen con la finalidad de servir como lugar de meditación donde el ser humano puede interpretar lo que presencia a su modo, concentrando la energía hacia el interior de su espíritu. En el mundo occidental, se intenta copiar esta forma de crear y cuidar el jardín. Sin embargo, la mera preocupación por lo estético que parecen tener estas réplicas no se tiene en su origen: en Japón, se huye del adorno fácil, tiene su origen en las creencias religiosas y busca una armonía mágica con el entorno y los elementos naturales. Las rocas son elementos con gran fuerza simbólica, por lo que la elección de la piedra ha de realizarse con sumo cuidado. Debe tener formas artísticas, aunque lo importante es saber aprovechar las ventajas naturales de la roca escogida usando, por ejemplo, las más planas en la confección de cascadas. En cuanto a la disposición de flores y plantas, no debe haber abundancia de canteros y motivos florales. La flor debe ser un toque de distinción, porque de lo contrario desviaría la atracción visual. Un jardín sobrio y visualmente panorámico es el secreto de la elegancia. La importancia del agua El agua es uno de los principales elementos en los jardines orientales, y debe dar la sensación de que brota de la vegetación. Los conocidos como 'sansui' eran unos jardines grandiosos que se podían recorrer en barca, surcando el agua del arroyo o de los lagos artificiales con islas . El estanque era el centro de atención, de forma que todo el diseño del jardín giraba a su alrededor y, aunque éste no se encontrase necesariamente en el medio, sí ocupaba un lugar privilegiado. En los lagos, tiene suma importancia el lugar por donde penetra el agua, normalmente en forma de cascada, que debe ser un punto de interés donde se centre la atención. Además, no es conveniente que pueda verse totalmente desde ningún punto del jardín. Las cascadas son otro de los elementos característicos de este tipo de jardines, ya que introducen el sonido y el movimiento en el diseño general, de forma complementaria a la del viento que mueve los árboles y el follaje. Y, por supuesto, también relacionados con el agua, están los puentes, siendo el más característico el constituido por una única laja de piedra o sustituyéndola por un material más barato y menos noble como la madera. Las islas sirven también para crear otros focos visuales de interés. También existen los jardines secos, que sustituyen el agua por la grava, marcando en ellas formas naturales, simulando arroyos, etc. Las piedras que sobresalen en grupos son, ni más ni menos, las islas donde reposan los elegidos en paz. Son las rocas las que cobran especial importancia y el concepto fundamental es el del equilibrio, equilibrio implícito, asimétrico de formas y esquemas, el equilibrio entre las formas y los colores, el agua y el follaje, entre lo vacío y lo lleno.

miércoles, 29 de julio de 2009

Jardines Bonsái: Abeto oriental

Jardines

  • Nombre científico: Tsuga canadensis

  • Nombre común : Abeto oriental, Tuya del Canadá

  • Familia: Pinaceae (Pináceas).

  • Origen: Norteamérica, Canadá.

  • El Abeto oriental o Tuya del Canadá es muy adecuada para su uso como minibonsái. Tiene numeros cultivares.

  • Cuidados: Crecimiento muy lento.
    Luz: Debe protegerse en verano de los rayos solares directos.
    Temperaturas: Proteger en invierno de las posibles heladas fuertes.
    Humedad: Vaporizar la copa de vez en cuando durante la época de más calor.
    Riego: Evitar que el substrato se seque del todo.
    Abonado: Una vez al mes en primavera y en otoño.
    Suministrar 2-3 veces al año productos a base de hierro, por ejemplo, quelatos de hierro.

  • Poda: Reducir las raíces en intervenciones sucesivas, que coincidan con los trasplantes, y al mismo tiempo que se eliminan las ramificaciones innecesarias.
    Los tallos han de cubrirse con un mástic de calidad y hay que evitar la eliminación de grandes trozos de corteza.
    Pinzar (cortar las puntas) los brotes más vigorosos con los dedos, eliminando 3/4 durante la época de desarrollo.
    El posicionamiento del tronco y las ramificaciones se hace mediante sujeciones de otoño a primavera.

  • Trasplante: Cada 3-5 años a principios de primavera, en un substrato a base de 50% de mantillo, 20% de turba y 30% de arena de grano grueso o material equivalente.

  • Multiplicación:Se propaga por semilla sin dificultad. Para asegurar una buena germinación, es aconsejable estratificar las semillas durante 2 a 4 meses aproximadamente a 4ºC.
    Las estacas de Tsuga son algo difíciles de enraizar, mejoran con hormonas.

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lunes, 27 de julio de 2009

Jardines CURIOSIDADES DE VERSALLES 2: DEVOLVER AL TRIANON SU ASPECTO ORIGINAL

Jardines




En los años 90 los responsables del Parque de Versalles tomaron la decisión de intervenir en los jardines del Trianon en el espíritu de lo que fue en el XVII y XVIII. Para ello consultaron varios documentos, entre ellos las planchas Manière de planter les fleurs a Trianon de 1693, esforzandose en encontrar los vegetales que ilustran estos grabados. Se inspiraron igualmente en un cuadro colgado en las galerias del Gran Trianon, obra de Cotelle, obra de Luis XIV que reprodujo muy fielmente los parterres, sus volumenes y sobretodo los 4 colores empleados, azul, blanco, rosa y rojo.


(Del libro "La véritable histoire des jardins de Versailles" de Jean Pierre Coffe y Alain Baraton, editado en 2007 por Éditions Plon.)
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domingo, 26 de julio de 2009

Planta + macetas con patas

Planta

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sábado, 25 de julio de 2009

Novedades El Palo borracho - Chorisia o Ceiba speciosa

Novedades
Nombre científico o latino: Chorisia spp. Desde 1998 se utiliza también el de ceiba speciosa.
Nombre común o vulgar: Palo borracho, Painera, Palo botella, Palo barrigudo, Árbol botella, Árbol de lana, Paina de seda, Samohú (guaraní), yuchán (quechua), Mandiyú-ra (en Paraguay, mandiyú significa algodón en guaraní), Toborochi (en Bolivia), Kapoc. Los tobas lo llaman copadalick. (En inglés se lo denomina Silk Floss Tree o Floss-Silk Tree)
Familia: Malvaceae
Subfamilia: Bombacaceae
Origen: El género Chorisia se encuentra en América, por Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia y Perú, y su hábitat son las zonas tropicales y subtropicales de los bosques húmedos semicaducifolios.
Etimología:El género chorisia está dedicado a J.L.Choris (1795-1828), artista ruso y viajero con el naturalista Kotzebue, destacado dibujante de expediciones botánicas; speciosa significa bella, magnífica, alude a sus hermosas flores.



Variedades: El Palo borracho comprende dos especies principales :
* Chorisia speciosa = Ceiba speciosa (flores rosas). Palo borracho rosado.
* Chorisia insignis (flores amarillas). Palo borracho amarillo
Chorisia insignis es muy parecida a Chorisia speciosa, lo que provoca que en muchas ocasiones se confundan. La diferencia más notable es el color de la flor.
Otras especies de Palo borracho son: Chorisia crispiflora, Chorisia publiflora, con flores de color amarillo, rosado pálido y blanco respectivamente. Dentro de la familia también se encuentran Ceiba glaziovii, Ceiba pentandra, entre otras.


El Palo borracho es un árbol caduco que alzcanza los 10m de altura. Pierde las hojas durante el período seco, y normalmente florece y fructifica durante esa misma época. En Buenos Aires, Argentina, la floración se inicia hacia fines de febrero y comienzos de marzo extendiéndose por un período de 3 a 6 semanas.

El tronco está cubierto de gruesas espinas cónicas muy características, y en su interior alberga gran cantidad de agua que le permite soportar las sequías. Posee una forma que asemeja a la de una botella, de ahí que también se le denomine Árbol botella. Su madera no es utilizada industrialmente. Los aborígenes de las márgenes del río Pilcomayo, con su tronco enorme en forma de botellón hacían canoas, bateas, recipientes para la aloja y para amasar harina.

Los frutos son cápsulas leñosas de color verde a castaño, que en su interior contienen numerosas semillas envueltas en una fibra similar al algodón. Al abrirse estos frutos, producen una especie de explosión, de la que emerge ese algodón y la semillas de dispersan por la acción del viento.



¿Dónde ver los palos borrachos en flor?:

Buenos Aires es una ciudad que ha rendido homenaje a este árbol. Podemos verlo en la mayoría de las plazas y parques de nuestra ciudad.
Si estás en Buenos Aires hacia fines de febrero o principios de marzo los palos borrachos te quitarán el aliento si transitas por la Avenida 9 de Julio desde Juncal hasta Lavalle, o si caminas por Plaza San Martín en el Barrio de Retiro.También sobre la avenida Figueroa Alcorta entre La Pampa y Monroe se forma una bellísima galería de copas florecidas. Y en el Barrio de Puerto Madero, en el Boulevard Rosario Vera Peñaloza han plantado la más bella variedad de ejemplares jóvenes que puedas ver en la ciudad y admirar los distintas formas y colores de su flores que van desde los blancos, amarillentos, rosados o fucsias. Una maravilla de la naturaleza digna de admiración.


Aquí te presento algunas variedades que fotografié una tarde de marzo en Puerto Madero


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Curiosidades:

En Argentina, en la Provincia del Chaco ubicada en la región nordeste del país, la ley provincial 5521, promulgada el 23 de marzo y sancionada el 14 de abril de 2005 por la Cámara de Diputados de la provincia del Chaco, declara a la flor rosada del Palo Borracho o Samohú 'Flor provincial del Chaco'

Leyendas aborígenes del Palo Borracho

Leyenda Toba - ("Leyendas argentinas en la voz y en la pluma de Inés Márquez", 1957. Compaginación de Victoria Mabel Romero, Museo Histórico Regional Ichoalay, Resistencia, Chaco)

'El Coptanoón, que había creado aquí abajo todo cuanto la Naturaleza ofrece se detuvo a contemplar a sus hijos – cuyos cuerpos habían animado con chispas de luz – y antes de retirarse a su luminoso hábitat dejó servidores que los auxiliaran.
Entre los seres que tenía a su servicio el Genio, poderoso y justiciero, había animales y plantas..., y entre éstas, un árbol cuyo oficio era procurar maternalmente que no faltase alimento a los tobas de las costas del Ipití (río Bermejo).
Este árbol tenía el tronco abultado, como si fuera un vientre grávido; y de sus entrañas, dicen que salía el germen de muchas vidas acuáticas, cuyo alimento cotidiano hacía fácil la existencia de los hombres.
Cuando disminuía la pesca y ellos encontraban amenazadas de esterilidad las aguas del Ipití, realizaban en torno al árbol ventrudo, a quien comenzaron a llamar "la madre", ceremonias y rituales destinados a peticionar abundancia de peces.
Y, "la madre" parecía escucharlos: su vientre se iba hinchando más y más, para luego agitar allá adentro sus entrañas,... y tras el misterio del abultamiento, la generosa respuesta se traducía en alimento abundante. Si los ruegos habían sido atendidos; las aguas – hasta entonces quietas – empezaban a moverse y a llenarse de peces que la madre gestara pródigamente en su seno.
Este acontecimiento era celebrado durante semanas enteras, con danzas y canciones que ponían acentos de inspiración agradecida en amas márgenes del Ipití.
Un día... ya había pasado el invierno, las tribus habían reñido... las aguas estaban quietas... y los peces se movían en la costa. Ya iban quedando pocos.
Los tobas se acercaron a "la madre" y entonaron sus peticiones.
Durante muchas noches, apenas salía el lucero, las notas angustiosas de un himno suplicaban: Era, era, era, gait...
Pero el árbol parecía indiferente ¿es que estaba enojado?
Y allá se perdían los ecos, tras el último ramaje: era, era, era, gait...
La angustia iba en aumento... el hambre ya se sentía... ¿Es que "la madre" estaba enojada?
Y no faltó el ingrato que, preparó su arco... eligió una flecha fibrosa...flecha de guerra, con el huesito en la punta para que lastime y penetre hondo... y apuntó al vientre de "la madre" que ya empezaba a abultarse lentamente.
Al traspasarlo, arrancó con el grito temeroso de la tribu, el trueno en que rugía la ira del Noón.
Se enlutó el cielo, y... a lo lejos, un ruido extraño se sintió venir como amenaza justiciera...
Los tobas tuvieron miedo... vieron agitarse las aguas que parecían teñirse en sangre... y, el río empezó a crecer, a crecer, de un modo alarmante, como si persiguiera con su furia a los ingratos.
Estos, ocultándose tras los bosques vecinos, se alejaban huyendo del castigo.
Cuando el río pareció aplacarse y las aguas volvieron al cauce fueron en busca del árbol herido para pedirle que los perdonase. Lo encontraron si con el vientre cubierto de gruesas espinas con las que parecía rechazarlos.Las suplicase repitieron una y otra vez... Iooo sañoa sañoa sañoa iooo sañoa sañoa sañé e sañoa e sañoa Sañé
"La madre" debe haberlos perdonado, porque dicen que en el Bermejo siempre hay pesca. Pero...eso si, el ruido de la creciente que baja enfurecida todos los años, les recuerda ese episodio, mientras las aguas teñidas de rojo de ese río al que ahora llaman Inaté, les está mostrando el horrible castigo que trae el revelarse contra "la madre".
¿Que ella los perdonó? ¡No cabe duda! La prueba está en que las flores del palo borracho, como algunos dieron en llamarlo después, son cada vez más hermosas.
¿Por qué entonces la coraza de espinas? Dirán algunos que "la madre" lo perdona todo; pero el justiciero no perdona que se ultraje a una criatura tan digna de respeto y veneración.
Un hombre arrojó la flecha... y el Genio supo dónde poner las espinas.
Todavía ahora, en las noches de luna llena, cuando la crecida arremete en salirse de madre... los tobas cantan en la lejanía de los bosques: eiooo sañoa, eiooo sañoa, e sañoa e sañoa sañé.'

Leyenda Wichi - El Gran Yuchán ("El ciclo de Tokjuaj y otros mitos de los wichí", Compilación, prólogo y notas de Buenaventura Terán, Biblioteca de Cultura Popular, Ediciones del Sol, Buenos Aires 1999)

Antiguamente el agua, que era el mar, estaba adentro de un palo borracho grande. Esto era muy al principio. Ahí nació Lawo, el Arco iris, y un pez: el dorado.
Mucha gente pasaba por ahí, pero les estaba prohibido pescar el dorado. Por esa época pasó Tokjuaj con sus flechas. Sacó una y flechó el pez.
El yuchán se partió y se inundó el mundo. Tokjuaj trató de escapar corriendo pero el agua lo seguía. Dos meses corrió con el agua atrás. Quiso transformarse en pez pero los peces también lo perseguían. No había forma de escapar. Entonces se transformó en chajá.
Voló muy arriba, hasta que se le cayeron las plumas y comenzó a caer. En su caída gritaba: "me transformaré en mortero", Y cayó adentro de un pozo. Ese pozo era muy profundo. Tokjuaj se transformó en murciélago, y mientras estaba tratando de salir, vio una víbora muy grande que quería tragárselo.
Por fin escapó. Pero el viborón le pudo agarrar una punta del ala. Y se enredó en una tela de araña.
Tenía hambre y no sabía que hacer. Entonces se le ocurrió chupar sangre. Desde entonces el murciélago chupa la sangre. Le chupó al anta y a las corzuelas. Hasta que el tucán empezó a perseguirlo.
Tokjuaj se asustó y se escondió en el gajo de un árbol grande. El tucán golpeó el árbol con su pico y se partió la cabeza de Tokjuaj. Quedó muerto en el piso en forma de murciélago.
El agua que salió del yuchán formó el río Pilcomayo. Las vueltas que da el río Pilcomayo son el recorrido de Tokjuaj huyendo del agua.
Tokjuaj corrió durante dos meses.

Leyenda de los indios chaqueños - ('El mito, la leyenda y el hombre - Usos y costumbres del folklore', Félix Molina-TellezEditorial Claridad, Primera edición, Buenos Aires 1947.)

En efecto; la leyenda del Palo Borracho es una de las más hermosas concepciones de la mente indígena. Contrariamente a lo que cabe suponer por la forma del árbol, el hombre criado en la selva cree que éste representa el cuerpo de una mujer; cuerpo que se va formando en tres períodos de vida: la juventud, en la que el árbol muestra su tronco con la esbeltez, de una doncella; el de la plenitud, en el que el mismo muestra las formas de la mujer en su vigor espiritual y físico, y la vejez, en la que el árbol muestra las formas maduras de la matrona, reposada, que se convierte en 'madre nuestra pegada a la tierra' ... Pegada a la tierra por la fuerza de un designio.
En los tiempos en que la luna bañaba su precioso disco en las aguas de los grandes ríos aprisionados en la floresta, existía una tribu de indios cuyos hombres eran de un valor, extraordinario, y sus mujeres de mágica hermosura.
Una de ellas sobresalía de todas por su exquisita bondad que se unía a sus nobles condiciones para completar un digno marco de atracción y de alabanzas. Muchos guerreros ambicionaban llevarla a su tienda por compañera, y muchas estrellas fueron testigos de las rondas y canciones que le prodigaban al son de instrumentales de sonoros acordes.
La joven india, que había rendido las pruebas que se exigían a las mujeres de su tribu llegadas a la pubertad, tenía su elegido en uno de los indios de su pueblo.
Era un esbelto guerrero que en más de una ocasión había puesto a prueba su coraje. El amor los fue uniendo hasta que quiso la fatalidad que la tribu se trabara en lucha con otras enemigas.
Partió el amante con sus compañeros, no sin antes solicitar de los labios de la amada la fidelidad que guardaría durante su ausencia. Ella le prometió un amor eterno y juré sobre los huesos de sus abuelos que no unirla su cuerpo a otro que no fuera el que había elegido y amado con extraño frenesí. Su espera sería eterna, hasta que las, sombras la arrojaran en medio de la noche y la muerte le diera el sosiego a su espíritu dolorido.
Transcurrieron muchas lunas sin que los guerreros ofrecieran noticias. Cuando la convicción de la muerte se extendió por la tribu, la india, desposeída de su bien amado por el triste designio, escuchó indiferente palabras de amor de bizarros hombres del pueblo. A ninguno hizo caso, porque en su corazón se habla abierto una herida profunda causada por el dolor y que no se restañaría por largo tiempo.
Desesperada se hundió en la selva para dejarse morir en ella. Poco tiempo resistió el peso de la vida su físico debilitado. Una mañana, a la llegada de la primavera, los indios que se dirigían a cazar, la encontraron muerta entre los matorrales. Decidieron llevarla hasta el pueblo; pero, en momentos de cargarla sobre una parihuela, notaron que sus brazos se alargaban en forma de ramas y que su cuerpo se redondeaba tomando, la forma de un árbol de extraña configuración. Su cabeza se doblegó hacia el naciente, sobre el tronco, y de los dedos: empezaron a brotar flores blancas de gran hermosura. Los indios retornaron impresionados a su tribu y allí contaron lo que habían visto.
Sólo algunos días después se animaron a volver al lugar donde se hallaba la india muerta, convertida en árbol. Al llegar comprobaron que las flores se habían teñido de un ligero color rosado y que ya no había quedado ningún vestigio, de humanidad. El árbol se levantaba seguro sobre su robusto tronco y su ramaje florecido, se desparramaba en su graciosa copa.
Termina la leyenda diciendo que las flores blancas son los suspiros de amor y las lágrimas de la india que se tiñen de rosa por la sangre derramada en el campo de batalla, y que las raíces del árbol absorben de la tierra para llevarla a las corolas.


Para saber más del palo borracho:

http://www.arbolesornamentales.com/Chorisiaspeciosa.htm
http://www.arbolesornamentales.com/Chorisiainsignis.htm
http://hort.ufl.edu/trees/CHOSPEA.pdf (en inglés)http://trees.stanford.edu/ENCYC/CHOsp.htm (en inglés)

lunes, 20 de julio de 2009

Hierbas Hierbas arómaticas:cultivo ciboulette o cebollino- Perifolio

Hierbas Nombre científico o latino: Allium schoenoprasum Nombre común o vulgar: Cebollino, Ciboulette, Puerro-junco, Cebolleta, Cebollino francés, Ajo pardo, Ajo morisco, Ajo de España, Ajo moruno Familia: Liliaceae (Liliáceas). Origen: originarios de las regiones frescas del norte de Europa. El cebollino crece a partir de un bulbo, formando matas.

Posee unas hojas cilíndricas y huecas semejantes a las de hierba, que alcanzan una altura de 25 cm.

Hojas de color verde oscuro brillante con forma de espada.

  • Las flores, que salen durante uno o dos meses en pleno verano, forman cabezuelas redondas, de color lila oscuro o rosa, muy atractivas.
  • Es una planta perenne hermosa y a veces se cultiva como una planta de bordura puesto que produce plantas parecidas al clavel silvestre.
  • Los cebollinos ya eran cultivados por los chinos hace 5.000 años, que los utilizaban no sólo para cocinar, sino también en medicina como antídoto para venenos y como remedio para hemorragias.
  • Es el miembro de sabor suave de la familia de las cebollas.
  • Sus tallos, parecidos a hierba, pueden cortarse desde finales de invierno hasta principios de otoño y se usan para dar sabor a numerosos platos.
  • CULTIVO
  • Dejar una distancia de 25 cm entre las matas.
  • Luz: crece bien en lugares sombríos, aunque tolera el sol directo.
  • Se necesita un terreno calcáreo, rico en humus y algo húmedo.
  • El ciboullette es una planta vivaz resistente al hielo.
  • El ambiente ideal es un suelo húmedo.
  • Riegue las plantas periódicamente.
  • Se puede sembrar en semillas en pequeños grupos a 20 cm de distancia entre sí, o en hileras de igual distancia.
  • Aunque los cebollinos pueden obtenerse a partir de semillas sembradas a finales de invierno, es más fácil plantar ejemplares cultivados en maceta en primavera o en otoño.
  • Los cebollinos crecen varios años, normalmente 3. Se pueden tener plantaciones de más de 10 años sin que disminuya su crecimiento.
  • Lo más frecuente es plantar los bulbos en primavera en pequeños grupos.
  • Se cultivan muy bien en macetas, y son una buena opción para un macetero en el alféizar de la cocina.
  • Si se desea tener cebollinos en invierno, se desentierran a principios de otoño (octubre) y se dejan secar, plantándolos en tiestos, que se colocan en un lugar soleado, manteniéndolos húmedos.
  • Protegidas mediante una campana de cristal pueden cosecharse durante nueve meses del año.
  • Corte las hojas herbáceas a 1 cm por encima del nivel del suelo si desea emplearlas en preparaciones culinarias; no recorte nunca los ápices ni tampoco deje que los capullos se abran si desea un suministro regular de hojas
  • Pueden sembrarse semillas a finales de primavera o finales de verano, u obtener nuevas plantas mediante división de matas a mediados de primavera.
  • RECOLECCIÓN:
  • Se recogen por encima del bulbo, cortando hojas y tallos a un tercio de su altura, antes de que alcancen su pleno desarrollo, desde la primavera hasta el otoño.
  • No se utilizan los tallos florales.
  • Se puede conservar fresco, en un vaso con agua, varios días, pasados los cuales se marchita y se pone amarillo.
  • Si se desea secar se corta en trocitos de 5 mm de largo y se dejan en un lugar bien ventilado.
  • Al secarse pierden casi todo su aroma, por eso en la cocina se usan sus picantes hojas verdes cilíndricas frescas. Perifollo:
  • Nombre científico o latino: Anthriscus cerefolium
  • Nombre común o vulgar: Perifollo, Cerefolio, Perifolio
  • Familia: Umbelliferae (Umbelíferas).
  • Origen: Oriente Medio, el sur de Pusia y el Cáucaso.
  • Está emparentado con el perejil con el que se confunde a menudo.
  • Hierba anual de 50 cm hasta 80 cm de altura.
  • Está cubierta de pelos, aromática.
  • Posee unas hojas planas, de encaje, con un suave aroma anisado y de color verde claro, que se tornan marrones rojizas cuando la planta madura.
  • Florece desde finales de primavera y en verano, produciendo umbelas planas cargadas con flores blancas menudas.
  • Las hojas frescas constituyen un delicado componente para los arreglos florales y para los ramos de flores, puesto que tanto las flores como los semilleros proporcionan un bello contraste de formas muy definidas.
  • CULTIVO
  • Es una planta anual de exteriores, facil de cultivar.
  • Prefiere un terreno húmedo, sombreado, que debe regarse abundantemente.
  • El perifollo puede cultivarse fácilmente a partir de semillas plantadas a comienzos de la primavera o al final del verano en el lugar donde vaya a crecer; un macetero o una jardinera son lo más adecuado.
  • Es de crecimiento rápido, por lo que si se quiere usar fresco se debe plantar cada 2 semanas.
  • En zonas frías no conviene plantarlo antes de marzo (Hemisferio Norte).
  • Las siembras sucesivas darán una buena cosecha para invierno.
  • Se siembra en surcos, a 10 cm unos de otros. A las 6-8 semanas ya se puede cortar.
  • Si queremos obtener semillas los surcos se separan hasta los 25 cm.
  • Es conveniente aclarar las hileras y dejar 15 cm entre las plantas.
  • RECOLECCIÓN
  • Para uso fresco se cortan las hojas, según necesidades.
  • Para el uso seco se cortan hojas y tallos a una altura de 10 cm, se secan en lugares bien ventilados y se guardan en tarros bien cerrados.
  • El perifollo seco pierde mucho de su aroma, por lo que se recomienda su uso fresco.
  • Si deseamos coger semillas, se cortan los tallos cuando éstas comienzan a tener un color marrón.
  • Los tallos, con semillas, se cortan por la mañana temprano. Se atan en manojos y se cuelgan en un lugar bien ventilado. Después se golpean para liberar las semillas.
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