miércoles, 8 de agosto de 2012

Jardines Abono para el Bonsái

Jardines Carencias

En ocasiones pueden darse situaciones de carencia de uno o varios de estos elementos, pues es posible que no se encuentren en cantidad suficiente en el sustrato o que, por el motivo que sea, no resulten accesibles para la planta en ese momento. Las causas que pueden llevar a un elemento a no ser accesible para la planta son bastante variadas, pudiendo ir desde un PH inadecuado en el sustrato, hasta que la simple falta de otro elemento impida su correcta absorción.
En cualquier caso conviene estar siempre atento a los síntomas mostrados por la planta y actuar de inmediato aportando un extra del elemento problemático, o del conjunto de ellos, si no se desea poner en peligro el árbol.

Repasando la lista de elementos esenciales tomados del sustrato (los elementos obtenidos de la atmósfera no presentan estos inconvenientes pues siempre se encuentran disponibles), podemos clasificar las siguientes tipologías:

Nitrógeno:
El síntoma más evidente de una carencia de nitrógeno es una clorosis general por toda la planta, pero especialmente más acusada en las hojas viejas e inferiores. Por clorosis se entiende una falta de clorofila apreciable en unos tonos de verde mucho más claros en las hojas, llegando incluso a volverse completamente amarillas.
En los casos más graves las hojas amarillean para luego quemarse y caer. Las hojas jóvenes permanecen verdes más tiempo ya que todavía pueden obtener ciertas cantidades de nitrógeno procedentes de las hojas más viejas. También puede darse el caso en algunas especies de que aparezca una coloración púrpura como resultado de la acumulación de pigmentos de antocianina.
Por el contrario, un exceso de nitrógeno se manifiesta en un follaje abundante, de color verde oscuro con hojas de gran tamaño y un sistema radical muy reducido, algo nada deseable en bonsái. Entre otras cosas porque puede llegarse a la situación de que las raíces sean incapaces de aportar el agua necesaria por toda la masa de follaje desarrollado. La floración y fructificación también suele verse retardada si existe un exceso de nitrógeno.

Los suelos suelen presentar carencias de nitrógeno con una mayor frecuencia que de cualquier otro elemento. Buena parte del nitrógeno presente en el suelo se encuentra en forma de compuestos orgánicos poco aprovechables por la planta, es tarea de un cierto tipo de bacterias descomponer estos compuestos para liberar el nitrógeno en dos formas iónicas fácilmente asimilables por la planta: nitrato y amonio. Estas formas iónicas se absorben y utilizan de forma muy rápida, entre otras cosas porque se disuelven con relativa facilidad, pero también hay que tener en cuenta que son retenidas por el sustrato con una cierta dificultad por lo que los sucesivos riegos arrastran buena parte de ellos. De todas formas el nitrógeno de origen orgánico es el más indicado para su uso en bonsái ya que actúa con una mayor lentitud y permanece en el sustrato por mas tiempo.
El nitrógeno así obtenido nitrógeno se utiliza como materia prima en multitud de compuestos por lo que suelos pobres en este elemento provocarán un lento desarrollo general de la planta. Además se trata de una sustancia necesaria para que la planta pueda llegar a utilizar los fosfatos contenidos en el suelo, lo cual incrementa aun más su importancia.

Fósforo:
Un síntoma característico de la deficiencia de fósforo es el enanismo que presentan estas plantas, al mismo tiempo que las hojas presentan un color verde oscuro. También resulta factible la aparición de pigmentaciones rojizas por la acumulación de antocianinas. Las hojas más antiguas adquieren una coloración café antes de morir.
En general la falta de fósforo dificulta el crecimiento y la madurez de la planta. Se trata de un elemento presente en numerosas proteínas, especialmente en áreas de rápido crecimiento como por ejemplo las puntas de las raíces, yemas, frutos, etc.
Un exceso de fósforo acelera los procesos de maduración y hace que la raíz se desarrolle en una mayor proporción que la parte aérea.

Por importancia se trata del segundo elemento limitante, tras el nitrógeno, en los suelos. Se suele presentar en dos formas iónicas distintas que se absorben a velocidades, la proporción de cada una vendrá marcada por el PH del sustrato lo que en resumidas cuentas hace que en suelos ácidos su absorción sea más rápida que en otros de PH más básico.

Potasio:
Los síntomas de carencias de potasio aparecen antes en las hojas más antiguas, en forma de una ligera clorosis rodeando a zonas necrosadas de color oscuro. Esto es así ya que se trata de un elemento que se transporta desde zonas más antiguas, donde se acumula, hasta las zonas en crecimiento cuando surge la necesidad. Estas zonas necrosadas son porciones de tejido muerto que aparecen con una mayor frecuencia en las puntas y bordes de las hojas, y entre las nervaduras de éstas. Otro síntoma es la presencia de tallos débiles que resultan fácilmente dañados por la acción del viento o la lluvia. Una escasa producción de flores y frutos suele ser también sintomática.

Es la tercera deficiencia más común en los suelos detrás de las dos anteriores. El potasio es un elemento esencial en los procesos de respiración, fotosíntesis y división celular, además de ser uno de los elementos que ayudan a mantener la turgencia en la planta. Actúa de catalizador para que otros elementos puedan realizar sus trabajos, además de ser un elemento que ejerce un cierto control sobre el nitrógeno evitando crecimientos frondosos y blandos en exceso. También contribuye en la formación de clorofila.

Azufre:
Un síntoma típico de su falta es una clorosis general en la hoja, incluyendo venas, generalmente empezando por las más jóvenes. El sistema radical suele debilitarse bastante ante carencias de azufre.
Las hojas también pueden absorber azufre a través de los estomas en forma de dióxido de azufre en estado gaseoso. Este compuesto es un subproducto habitual de determinados tipos de combustión que resulta bastante contaminante, pues al ser absorbido inicia toda una serie de procesos químicos que acaban por inhibir la fotosíntesis y por destruir la clorofila. Aparece lo que comúnmente se denomina "Lluvia ácida".

A diferencia de los anteriores, las raíces toman solo las cantidades de azufre que necesitan dejando el resto para ser lavado por el agua de riego. En realidad suele ser poco frecuente encontrarnos con deficiencias de azufre ya que abunda en la mayoría de los suelos. Es un elemento que forma parte de gran cantidad de proteínas.

Magnesio:
El magnesio es uno de los elemento involucrados principalmente en la formación de moléculas de clorofila. Por lo que el primer síntoma que se produce en ausencia de magnesio es una clorosis en las hojas mas viejas, concretamente entre sus venas, ya que por motivos todavía no de demasiado claros las células situadas en los haces vasculares retienen la clorofila durante más tiempo.

Calcio:
Las carencias aparecen primero en los tejidos más jóvenes, tanto en raíces, tallos como hojas, en forma de tejidos retorcidos y deformados. Es un elemento muy importante en la formación de las paredes celulares, además de en la distribución de azúcares, responsable en buena medida de un vigoroso crecimiento de raíces y ápice. Actúa también como catalizador facilitando la disponibilidad de otros elementos como el fósforo y el potasio.

En la mayoría de suelos suelen existir cantidades suficientes de este elemento como para que no se produzcan carencias, aunque en suelos ácidos con abundantes lluvias o riegos puede llegar a ocurrir. Sobretodo si se usa agua osmotizada.

Hierro:
Las plantas con carencia de hierro presentan también una acusada clorosis entre las venas de la hoja, pero a diferencia de lo que ocurría con el magnesio esta clorosis aparece primero en las hojas más jóvenes. En caso de una grave deficiencia de hierro toda la hoja puede acabar amarilleando o incluso llegando a tomar una coloración blanquecina con amplias zonas necrosadas. En realidad lo que sucede es que las carencias de hierro inhiben la formación de clorofila, a pesar de que este no forma parte de la molécula de clorofila en sí.

Se trata de un elemento que en ocasiones se cataloga como macronutriente a pesar de que se requiere únicamente en cantidades muy reducidas. En suelos básicos, o incluso neutros en determinadas circunstancias, el hierro puede encontrarse bloqueado en el sustrato convirtiéndose en inaccesible para la planta que acabará desarrollando carencias. Excesos de fosfatos, metales pesados, mal drenaje e incluso exceso de riego pueden llevar a esta desafortunada situación.

Cloro:
A pesar de que es relativamente raro que se produzcan carencias de este elemento, pues el cloro se encuentra presente en agua y sustratos gracias a su gran solubilidad, e incluso es arrastrado por el viento, los síntomas de una falta de cloro son: escaso crecimiento, marchitamiento, aparición de zonas con clorosis y tejidos necrosados. Las raíces disminuyen su longitud al tiempo que se hacen más gruesas y en ocasiones las hojas pueden adquirir tonalidades marronosas.

El cloro es uno de esos elementos que la planta va a tomar en grandes cantidades, hasta cien veces más de lo que realmente necesita. Una de sus funciones principales es la oxidación del agua, es decir la ruptura de la molécula de agua llevada a cabo durante el proceso de fotosíntesis.

Manganeso:
A pesar de que no sea una carencia de las más frecuentes, algunos síntomas son manchas de tejido muerto y clorótico dispersas por la hoja.

Se trata de un catalizador de gran importancia para el metabolismo vegetal. Contribuye a la asimilación del dióxido de carbono y a la acción de diversos enzimas.

Boro:
Las carencias de este elemento no son nada habituales aunque en ocasiones se producen patologías relacionadas con la descomposición de tejidos internos. Los síntomas son de lo más variado dependiendo de la edad y la especie, pero tienen en común una falta de crecimiento general de toda la planta, aunque en ocasiones también puede producir anormalidades en el desarrollo.

Su función la verdad es que todavía no se ha determinado con precisión. Se absorbe casi siempre en forma de ácido bórico sin disociar y su distribución por los tejidos es algo lenta.

Zinc:
Su carencia con frecuencia se manifiesta en forma de hojas muy pequeñas, y una notable disminución en el desarrollo de los internudos. En ocasiones se produce una cierta clorosis que indica que el zinc toma parte en los procesos de formación de clorofila, o por lo menos impide su destrucción.

El zinc se absorbe muy a menudo en forma de quelatos de zinc. Se trata de otro catalizador en el metabolismo del planta siendo importante en los procesos de respiración. También es muy posible que participe en la formación de hormona de crecimiento, auxina, por lo que su falta sería la responsable del poco desarrollo de tallos e internudos. Al mismo tiempo el zinc forma parte de multitud de enzimas necesarias para el buen funcionamiento de la planta.

Cobre:
La falta de cobre se aprecia por unas hojas jóvenes de un verde oscuro, deformadas y arrugadas y en ocasiones con rastros de necrosis.

Se trata de un elemento que se necesita en cantidades muy pequeñas, así que es realmente raro encontrar deficiencias de cobre. A pesar de todo es una posibilidad a tener muy en cuenta incluso en plena naturaleza ya que, por ejemplo, muchos suelos en Australia son extremadamente pobres en cobre, además de otros micronutrientes como el zinc, el molibdeno, etc.. También es importante tener en cuenta que hay que ser muy cuidadoso con los aportes extra de cobre pues rápidamente pueden alcanzarse los niveles de toxicidad. En realidad el margen entre la carencia y la toxicidad por exceso es muy estrecho para este elemento. El cobre se encuentra presente en diversas enzimas y proteínas.

Molibdeno:
Los síntomas de su falta pueden ir de una clorosis en la parte de la hoja situada entre las venas de las hojas más viejas, o incluso en pleno tallo, avanzando hasta las hojas más jóvenes, hasta el desarrollo de hojas retorcidas y deformes.

Realmente se sabe muy poco sobre como es absorbido o como se procesa en el interior de las células de las plantas, quizá por el hecho de que sea un elemento utilizado en cantidades traza, es decir, en cantidades realmente minúsculas. Parece jugar un papel en los procesos relacionados con el nitrógeno. Es quizá el elemento necesitado en menor cantidad de todos los listados por lo que su carencia es algo realmente raro. A pesar de eso pueden llegarse a producir en suelos muy deficitarios en este elemento como son los australianos, al igual que pasaba con el cobre.

Níquel:
Se trata de un elemento esencial que forma parte de determinadas enzimas necesarias para evitar la excesiva acumulación de urea en los tejidos vegetales. Las extremas carencias de este elemento provocan una acumulación de urea tal que las puntas de las hojas llegan a necrosarse ya que la enzima encargada de su eliminación no puede formarse. Cultivando en ambientes muy pobres en níquel puede llevar a la situación de que las semillas se conviertan en no viables siendo incapaces de germinar.

La mejor forma de evitar problemas de carencias es evitarlas en la medida de lo posible. Para ello hay que empezar cuidando el sustrato en que se planta: su capacidad de drenaje, de intercambio iónico, su composición, etc. Seguidamente se debe cuidar también el agua de riego. Esta debe ser lo más pura posible, pues cualquier sustancia extraña que transporte se irá acumulando en el sustrato y puede llegar a dificultar la absorción de algunos elementos esenciales, aunque solo sea por el simple método de modificar las condiciones del sustrato. Y finalmente debe prestarse especial atención a aquellos elementos que se añadan deliberadamente al sustrato, ya sea en forma de abonos, ya sea en forma de complementos: los excesos pueden ser tanto o más problemáticos que las carencias.En general se suele recomendar el uso de abonos de origen orgánico ya que dado su forma de funcionamiento, deben ser descompuestos por bacterias, el aporte de elementos es pausado y muy variado. Se evitan así los riesgos de sobredosis o de carencias de aquellos elementos que no vayan incluidos en la fórmula del abono químico utilizado. También es cierto que en ocasiones es útil, o incluso recomendable, el uso de abonos químicos. Precisamente ante situaciones de carencias concretas puede ser una forma rápida de solventarlas, siempre que el abono contenga el elemento problemático, claro está. Además de proporcionar un elemento de control más sobre la planta, como por ejemplo los abonos libres de nitrógeno usados de cara al otoño. En cualquier caso siempre se debe ser muy cuidadoso con el uso de estos abonos químicos pues un error en la dosis puede resultar fatal para la planta. Y además hay que tener presente que uno puede cultivar perfectamente usando casi exclusivamente abonos orgánicos, mientras que no siempre es posible decir lo mismo de los químicos. Como casi siempre se debe buscar un compromiso. Un equilibrio.


Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

Patios ¿Puede ocasionar daños a las plantas un exceso de fertilizantes?

Patios Si, estas sustancias ayudan el crecimiento de las plantas, pero pueden resultar nocivas durante invierno, cuando las especies reciben menos luz y detienen su desarrollo.

Antes de la aplicación recuerde que el suelo debe estar siempre húmedo y que cuánto más finas sean las raíces más deberá disolverlos.

Si se producen excesos, los fertilizantes pueden quemar las raíces o dañar los tejidos, tallos, peciolos u hojas debido a que sus sales se acumulan en el suelo o el margen de las macetas. La soluciones más recomendables son las de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, hierro y azufre.

lunes, 6 de agosto de 2012

Patios ROSA

Patios
jpg-0008


Recuerdo del verano :-)


.-.

Plantas Hierbas arómaticas: Cultivo de Romero

Plantas
  • Nombre científico o latino: Rosmarinus officinalis
  • Nombre común o vulgar: Romero, Romeo, Rosmarino
  • Familia: Labiatae (Labiadas).
  • Origen: Región mediterránea.
  • Etimología: el nombre viene del latín ros (rocío) y marinus (marino), por su perfume y el hecho de habitar en los acantilados costeros.
  • Arbusto leñoso y perenne que puede alcanzar los 2 m de altura.
  • Hojas aromáticas, oscuras por el dorso y plateadas por el revéz.
  • Las flores son de color azul pálido, y nacen a mediados de verano en el encuentro de las hojas con el tallo.
  • Además de como planta aromatizante, es utilizada para borduras y setos de pequeño tamaño. Las hojas secas se incluyen en las mezclas para popurrís.
  • Está indicado para las afecciones hepáticas y digestivas, propiedades que también posee la miel de romero. Tiene propiedades estimulantes, antiespasmódicas, diuréticas, vulnerarías y desinfectantes, Es un buen colagogo, es decir, activa la secreción biliar. Se emplea en estados de agotamiento y para desinfectar.
  • CULTIVO:
  • Una mata de romero, bien desarrollada, es suficiente para las necesidades de una familia.
  • Es fácil su cultivo en tiesto si éste es suficientemente grande.
  • Plantarlo en lugar protegido contra un muro o en una maceta grande que se pueda trasladar al interior o al invernadero durante el invierno si es un clima frío con heladas fuertes.
  • No es muy exigente: sólo necesita sol y suelos secos.
  • Crece muy bien en terrenos sueltos, calcáreos y ricos en humus.
  • Se puede reproducir por semillas, aunque es un método largo y complicado ya que necesitan buenas condiciones, germinando a las cuatro semanas.
  • Es preferible utilizar esquejes, que se cortan en verano. Se colocan en tierra arenosa, manteniéndose húmedos hasta que echen raíces. Después se plantan en hileras a 50 cm de distancia unas de otras y entre plantas.
  • Plagas: pulgones, psilas y ácaros.
  • RECOLECCIÓN
  • Para el uso directo, se cortan los tallos tiernos durante todo el año.
  • Para obtener la esencia de romero se cortan los tallos durante o después de la floración, y se secan inmediatamente para que no pierdan el aroma.
  • El aceite se obtiene por destilación con vapor de agua, La temperatura de secado de las hojas no debe sobrepasar los 35ºC.
  • Nunca se debe cortar más de la cuarta parte de la mata, pues se debilitaría demasiado, y no sobreviviría al corte.
Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

sábado, 4 de agosto de 2012

Planta Olea fragans - caracteristicas

Planta

Hace tiempo publique mi post 'el mas bello de los aromas', donde narraba sobre mi antiguo arbolito olea fragans, que perdi. Luego he buscado otro, sin resultado. Ahora, el 29 de septiembre, un dia muy dificil en mi vida, por injusticias y pesares que todos pasamos, sin embargo visitando un vivero de 'mis habituales', encuentro que han traido varios pequeños olea fragans. Asi que me traje uno, en flor y difundiendo su maravilloso aroma. Sentia que el arbol me ayudaria a superar una gran injusticia de que soy victima inocente.

Publico entonces una ficha resumida, de mis busquedas por internet:

OLEA FRAGANS u Osmanthus Fragans - Llamado tambien Olivo oloroso u Osmanto. Familia Oleaceae, origen China y Japon.


MI FICHA RESUMEN: Arbusto muy aromatico, flores blancas. Florece en primavera y verano. Se usa para seto o aislado. Ubicar al sol o tambien en semisombra. En sitio resguardado, soporta mal el invierno en zonas frias. Tampoco tolera el viento. Terreno acido arenoso. Suelo bien drenado. Riego medio, cada 10 dias adaptando segun el sitio. Multiplicacion por esquejes o semillas, estas tardan mucho en germinar.

Como lo he tratado estos dias: lo ubique contra pared, en un sitio donde recibe sol del este y algo del norte, seran unas 3 o 4 horas de sol. Riego cuando seca la tierra, mas o menos cada 2 dias. Un dia que tocaba abono organico muy liviano a casi todas las plantas, tambien lo recibio este oleans.

Como ha reaccionado el arbol: echa muchas nuevas hojas y sus pequeñas flores, este arbolito tiende a crecer con facilidad. El aroma, maravilloso.

Mi intencion es llevarlo a bonsai, mas adelante, pero con pocas tecnicas o solo poda. Empleare macetas mas profundas para tener mas posibilidades de exito.

Luego agregare fotos.

Flor PLANTAS DE ACENTO

Flor

Las "plantas de acento" son pequeñas plantas que acompañan al bonsái como complemento. Se colocan en las exposiciones de bonsai y se pueden tener también en casa.
Lo ideal, yo creo, es que sean plantas o elementos de la misma zona o entorno al que pertenece el bonsái. No deben ser muy grandes ni tener elementos como flores muy grandes para no quitar protagonismo al bonsái, que es lo que realmente nos interesa resaltar. En definitiva, son plantas elegidas por su belleza u originalidad y presentadas individualmente para dar valor al bonsái al que acompañan. En terminología japonesa, se denominan 'kusamono'.

Esta es una muestra de algunas de las que yo tengo cultivadas en maceta para "adornar" los bonsái (muy pocas por falta de espacio).


Se trata de las siguientes:

SAGINA SUBULATA


La verdad es que esta planta es un poco invasiva. Si la tienes en la misma maceta que el bonsái, sus raices pueden competir con las del bonsái por los nutrientes y no es muy conveniente, pero sola es una bonita planta de acompañamiento.

UMBILICUS PENDULINUS

Llamada "ombligo de Venus", es una planta herbácea que puede alcanzar hasta 90 cm. de altura si las condiciones del terreno son buenas. Aquí se trata de que planta no se desarrolle mucho precisamente para que no quite protagonismo al bonsái que acompaña.
Tiene una base engrosada de la que nacen hojas de largos rabillos, muy carnosas y jugosas, y se cría en las rendijas de las peñas y entre los muros, siempre en lugares sombreados, por lo que reduciéndolas el espacio en maceta pequeña no tienen problemas de desarrollo.

CRASSULA


Existen más de 130 especies de crásulas. Tienen las hojas gruesas que les sirven como reserva de agua para las largas y secas estaciones del desierto, su habitat natural, y deben estar expuestas al sol directo. Algunas especies tienen flores blancas o rosas en primavera. Como planta de acento yo tengo esta variedad que creo es una "Crassulla Obovata".

HEPATICA

Del género de hierbas vivaces (Ranunculáceas), las hepáticas tienen hojas perennes, gruesas, acorazonadas, formadas por tres lóbulos que recuerdan más o menos a los tres lóbulos del hígado humano (el nombre deriva del latín hepaticus, que significa hígado). Crecen en bosques abiertos y florecen al principio de la primavera. Para los bonsái también son plantas invasivas y que conviene no tener en la misma maceta; mejor en maceta aparte y sola.

ECHEVERIA




Es una planta que adopta la forma de rosetas de hasta 8 cm de diámetro, al final de los cuales aparecen los retoños, en gran número. La roseta es de color blanquecino o verdoso y está recubierta de una sustancia impermeable llamada pruina. Sus hojas son ovales, cóncavas, carnosas y acaban en un pico no muy acentuado.


MUSGO DE FIBRA CORTA o común.


Los musgos se encuentran principalmente en áreas húmedas y de luz y es difícil de mantener lejos de esas características. En el norte de España es relativamente fácil mantener el musgo en las macetas debido a los índices altos de humedad y es fácil reproducirlo usando yogurt o moliendo y luego plantando el propio musgo..



MUSGO SPHAGNUM



Es un tipo de musgo de fibra larga. El tejido foliar tiene numerosas células vacías que almacenan agua. Tampoco es aconsejable colocarlo en la misma maceta de los bonsái, pues puede competir con las raíces del bonsái. Yo lo uso para los acodos de ramas, pues mantiene muy bien la humedad y hace que se generen y desarrollen muy bien las raices.


HELECHO (Pteridium aquilinum)



Se dan en bosques umbrosos y matorrales de zonas lluviosas y de terrenos más bien pobres en bases. Como los musgos, precisan agua para reproducirse, puesto que los gametos masculinos tienen que desplazarse nadando hasta los gametos femeninos. Esto es debido a que, como sucede en los musgos, no tienen flores y, por lo tanto, no pueden producir polen. Si no se les deja crecer mucho son plantas muy bonitas como acompañamieno.

jueves, 2 de agosto de 2012

Especial Fotos de Flores :de color violeta ,saludando a el sol...

Especial
¿Sabes como se llama esta flor... ?
Fotos de Flores-Galeria
Via:Banco de Imágenes Gratuitas
Fuente:Pixdaus
Aqui: Mas Fotos